Los 17 cuerpos encontrados al pie de la carretera que conduce de Tizapán El Alto, Jalisco, a Palo Alto, Michoacán, a la altura del kilómetro 38, fueron dejados encadenados unos con otros.

Al lugar del hallazgo acudieron elementos de las policías municipales de Tizapán y Tuxcueca, de la Policía Federal, Policía del Estado, además de personal del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, agentes de la Procuraduría de la Región Ciénega y elementos de la Décimoquinta Zona Militar, quienes resguardaron la zona, mientras se hacían los peritajes correspondientes; entre todas las corporaciones sumaron unos 80 elementos.

La citada vía, en ambos sentidos, lleva al menos 30 minutos cerrada a la circulación vial, después de las 13:00 horas.

El primer fiscal del Estado, Tomás Coronado Olmos, refirió que la localización de los cadáveres, todos con signos de muerte a causa de arma de fuego, se tuvo la mañana del domingo.

El procurador puntualizó que en base a los testimonios recibidos, se tiene la presunción de que los sucesos de las muertes de estas personas se dieron en otro lugar diferente al Ejido Modelo, donde se llevan a cabo tareas indagatorias.

Con datos de El Informador