La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informó en respuesta a una solicitud de información que el nuevo avión presidencial llegará a México el próximo 18 de diciembre, de acuerdo al sitio SinEmbargo.

La dependencia federal mencionó que hasta el momento el Boeing 787 Dreamliner registra un 80% de avances en su equipamiento y señaló que se espera que la aeronave sea entregada junto con el nuevo Hangar presidencial.

Se tiene previsto que en enero de 2016 el presidente Enrique Peña Nieto estrene el avión durante una gira de trabajo por Suiza y algunos países de Asia, continúa SinEmbargo.

Considerado como el avión presidencial más caro del mundo, el Boeing 787-9 Dreamliner llegó el pasado 9 de octubre a la Base Aérea Militar Número 1 en Santa Lucía, Estado de México.

La nueva aeronave, exclusiva para el jefe del Ejecutivo federal y su equipo, costó –según datos dados a conocer al principio del proyecto– unos 6 mil 308 millones de pesos.

El costo de este avión desató polémica en diversos sectores del país desde 2012, cuando el entonces presidente Felipe Calderón Hinojosa inició las negociaciones de compra con la empresa estadunidense Boeing.

La justificación de Calderón Hinojosa fue que ya habían fallecido en accidentes aéreos dos titulares de la Secretaría de Gobernación: Juan Camilo Mouriño [en 2008] y Francisco Blake Mora [2011], por tanto el tener una aeronave más moderna para el presidente era un asunto de “seguridad nacional”.

El proyecto para la adquisición que fue presentado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en aquel entonces, destaca que el arrendamiento financiero para realizar la compra incluía pagos anuales durante 25 años.

La inversión incluye modificaciones al avión y la instalación de un sistema de seguridad, que buscan evitar que sus dos baterías de iones de litio provoquen fuego.

Actualmente, la Presidencia de la República utiliza el TP-01, un Boeing con capacidad para 66 pasajeros que data de 1987. Además también utiliza el TP-02, otro Boeing con capacidad para 68 pasajeros, que es de 1989, los cuales tienen que hacer escala cuando se trata de vuelos trasatlánticos.

En cambio, el 787-9 podrá hacer viajes sin escalas y con 280 pasajeros. Tendrá aire más limpio, con mayor humedad, ventanas más grandes, persianas electrocromáticas y puede recorrer 15 mil 750 kilómetros sin detenerse, finaliza el sitio de noticias.