La mañana de este jueves (1), Agustín Carstens presentó al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, su renuncia al cargo de Gobernador del Banco de México para posteriormente sustituir, a partir del 1 de octubre de 2017 y durante los próximos cinco años, al todavía gerente general del Banco de Pagos Internacionales (BIS), Jaime Caruana.

Mediante un comunicado, el Banco de México destacó que en su renuncia Carstens garantizó que hasta julio de 2017, fecha a partir de la cual será efectiva su dimisión, continuará dedicado a la tarea de gobernar el Banco Central mexicano, y afirmó que seguirá procurando la estabilidad del valor adquisitivo de la moneda, tal y como lo ordena la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Cabe destacar que en octubre del próximo año, cuando Agustín Carstens inicie en su nuevo cargo, será la primera ocasión en la que un banquero de una economía emergente, como la mexicana, ocupe un puesto directivo en la referida institución financiera.

El BIS es una de las instituciones bancarias más antiguas y relevantes del mundo, agrupa a 60 bancos centrales de países que representan cerca del 95 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y su sede se encuentra en Basilea, Suiza.

Además, asiste a los bancos centrales en la promoción de la estabilidad monetaria y financiera global, ya que actúa como contraparte de primera categoría en las transacciones financieras de los propios bancos centrales, y como agente o fideicomisario en operaciones financieras internacionales.